Ni robar, ni comprar, la nueva moda en EEUU es dejar productos en las tiendas
En los dÃas de más consumo del año, mientras todos buscan comprar regalos, unos pocos han decidido que es más divertido dejar cosas gratis en los establecimientos, según informa The New York Times. ¿Y por qué esta moda tan poco común? Las motivaciones son muy variadas, desde el Arte, como se puede ver en shopdroppin.net hasta la autopromoción o la crÃtica.

¿Cuándo mejor que en Navidad para hablar del hiperconsumismo?
Algunos artistas anticonsumo se dedican a poner replicas de productos de marca con mensajes polÃticos en las estanterÃas, escritores o grupos de música poco conocidos intentan colocar sus obras en las estanterÃas de novedades y otros incluyen panfletos religiosos entre las páginas de las revistas de gays y lesbianas. Incluso algunos monitores deportivos introducen sus tarjetas de contacto en los productos y libros para perder peso.
“Todo el mundo nos machaca con sus productos. ¿Por qué nosotros no podemos?” señala al diario neoyorquino Jeff Eyrich, un productor musical de grupos independientes. Jeff cuela sus CDs en las estanterÃas del Starbucks cuando los dependientes no miran. Eso sÃ, son gratis.
Entre los más reivindicativos se encuentra el señor Jennings que ha respondido con hechos a su pregunta de “¿Qué fecha es mejor que la Navidad para hablar del hiperconsumismo?” Jennings ha introducido cócteles molotov y máscaras de gas en algunos supermercados y ha grabado a las personas que han intentado comprarlos.
Los responsables de consumo alertan de que sin saber si son ilegales, estos productos no han pasado ningún control.
En un ámbito más estético está el fotógrafo Ryan Watkins-Hughes , quien introduce latas artÃsticas entre los productos habituales de los supermercados. “Warhol introdujo la lata en las galerÃas de arte. Nosotros traemos el arte a la lata”, afirma este artista de Brooklyng.
Esta actividad no gusta a las grandes cadenas como Target o Wal-Mart. Una portavoz de Target declaraba a The New York Times que creen “que no contribuye a nuestro objetivo” de ofrecer a los clientes una compra cómoda y agradable. Desde la Comisión Federal que se encarga de vigilar la seguridad de los productos de consumo, no saben si es ilegal esta práctica pero alertan de que tiene riesgos, ya que los productos que se dejan en las tiendas no han pasado ningún control de calidad.
La polémica está servida pero lo que es seguro es que estas Navidades las estanterÃas de Nueva York reservan más de una sorpresa a los compradores.





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